Glukochi lee tu sensor y lo convierte en una criatura que siente lo que tú sientes. Y vive en tu propia dirección: www.glukochi.com/tunombre.
Millones de personas miran cifras de glucosa cada día. Glukochi las traduce a algo que el cerebro entiende sin pensar: una criatura que está bien, o que te necesita.
Se conecta a tu sensor continuo y se actualiza solo.
Cada persona vive en www.glukochi.com/su-nombre. Fácil de recordar y compartir.
Del bajón al pico, cada zona tiene su color y su cara.
Tu página pide tu clave. Tú decides si la haces pública.
La insulina que aún trabaja en tu cuerpo, junto a la lectura.
Móvil, tablet o escritorio. Igual de bonita en todas partes.
Reservas tu dirección: www.glukochi.com/tunombre.
Enlazas tu monitor continuo una sola vez.
Tu cifra se vuelve cara, color y latido.
Tu nombre de usuario será tu dirección para siempre.
El registro aún no está abierto. Mira la demo en vivo.